Un objetivo cumplido, pero muchos más por venir

Llegué a sentir el apoyo de todos ustedes con el ruido de las olas rompiendo de fondo. En Hawaii, los imaginaba prendidos al televisor en la madrugada argentina, siguiéndome en cada hoyo. Y no tengo más que agradecerles, porque la gente que me quiere me dio el último empujón para ganar el Sony Open de Honolulu. Les confieso que esto es más de lo que soñé: haberme adjudicado el segundo título del PGA Tour es un paso gigantesco en mi carrera, que incluso me alienta a ir por más.

Les había dicho que quería relanzarme fuerte este año, después de un 2015 con muchos logros.  Que la idea era volver a ganar en el PGA Tour y quedar entre los 30 primeros de la FedEx Cup. Por suerte, bien temprano en la temporada conseguí el primer objetivo y estoy muy bien encaminado para el segundo. Vamos a ver si esta vez sí puedo llegar al último certamen de la FedEx en Atlanta. Ahora tengo la tranquilidad de la permanencia en el circuito hasta 2018 y seleccionar los torneos. Son tantos los desafíos que se vienen que no sabría decirles cuál me atrapa más. En realidad, cada torneo es importante, una prueba para medir el potencial de uno dentro de la elite del golf mundial.

Aquel triunfo en el St. Jude Classic de Memphis, el 14 de junio de 2015, tuvo el sabor del “primer zarpazo”, por decirlo de alguna manera. Pero éste en Hawaii contó con un montón de condimentos adicionales. Compartí la emoción de Coco Monteros, mi querido caddie, que sufrió la pérdida de su padre hace unas semanas. Y viví este nuevo éxito al lado de mi familia, mi esposa Pamela y mis hijas Melina y Valentina.  Todo se dio de manera ideal, después de haber vencido en el segundo hoyo del playoff a un gran contendiente como es Brandt Snedeker.Watch Full Movie Online Streaming Online and Download

Es una alegría que quiero compartir con el golf argentino, que cada vez pisa más fuerte en el mundo, y por qué no, con el deporte nacional. Sobre todo porque en agosto, dos de nosotros estaremos representando a la bandera albiceleste en los Juegos Olímpicos de Río 2016, una meta totalmente nueva. Si bien no tengo todavía la clasificación asegurada, seguiré luchando por ser olímpico en cada cita del PGA Tour. Todos sabemos que en abril se viene el Masters, pero no conviene adelantarse, sino entender que a cada participación del circuito hay que sacarle provecho.

Por supuesto, una vez más, va mi agradecimiento por el respaldo clave de mis sponsors: Mercedes Benz, Familia Bercomat, TaylorMade y Titleist. Y voy a cerrar estas líneas de la misma manera que el texto anterior de mi web oficial, porque nada cambió: ¡Animémonos a soñar juntos!​